Restaurantes y grupos de restauración

En restauración casi todo se decide en el mapa de Google, a doscientos metros del local y quince minutos antes de comer.

El mapa pesa más que la web

La búsqueda típica es «restaurante cerca de mí» o «dónde comer en [barrio]» desde un móvil, y lo que sale es el paquete de mapas. Ahí deciden la distancia, las reseñas recientes y lo completa que esté la ficha. Un restaurante excelente con una ficha abandonada pierde contra uno mediocre que la cuida, y esto se arregla en semanas, no en meses.

Reseñas: cantidad, frescura y respuesta

No se trata solo de tener muchas, sino de que sigan llegando y de que respondas a todas, también a las malas. Montamos un sistema sencillo para pedirlas sin resultar pesados (un QR en la cuenta funciona mejor que cualquier campaña) y te damos plantillas de respuesta en tres idiomas para que el equipo no improvise.

La carta tiene que ser texto, no una foto

Medio sector sube la carta como PDF o como imagen, y Google no puede leerla. Eso significa que no apareces cuando alguien busca «arroz negro [barrio]» o «restaurante vegano [barrio]». Una carta en HTML, con los platos como texto y marcada con datos estructurados, es de las cosas más rentables que se pueden hacer en este sector.

Preguntas frecuentes

Tengo tres locales, ¿necesito tres webs?

No. Una web con una página por local, cada una con su ficha de Google, su dirección y sus horarios. Tres dominios separados dividen la autoridad y multiplican el trabajo sin ganar nada.

¿Podéis conseguir que suban las reseñas?

Podemos montar el sistema para pedirlas y responderlas, y eso casi siempre multiplica el ritmo al que llegan. Lo que no hacemos es comprarlas: Google las detecta y la penalización es peor que el problema.

¿Merece la pena el SEO si soy un local de temporada?

Sí, pero con el calendario en la mano. El trabajo se hace en invierno para llegar posicionado a mayo, no en julio cuando ya has perdido media temporada.