Hoteles y casas rurales
Cada reserva que entra por Booking te cuesta entre un 15% y un 20%. El trabajo consiste en que una parte de esas personas te encuentre y reserve directamente.
El problema no es la visibilidad, es quién se la queda
Tu hotel ya aparece en Google, pero en la ficha de un portal, no en la tuya. El patrón es casi siempre el mismo: el viajero descubre el hotel en un portal, luego busca el nombre del hotel en Google para ver la web oficial, y ahí decide. Si esa búsqueda de marca lleva a una web lenta, sin fotos decentes o sin precio visible, vuelve al portal y pagas comisión por un cliente que ya era tuyo.
Tres mercados, tres formas de buscar y de reservar
El huésped alemán reserva con meses de antelación, compara fichas con detalle y lee las condiciones. El británico decide más tarde y mira precio y ubicación. El nacional llega en puente y busca disponibilidad inmediata. Una sola página en tres idiomas no cubre eso: hacen falta contenidos, ventanas de campaña y mensajes distintos por mercado.
Qué movemos primero
La ficha de Google Business Profile y las fotos, porque es lo que ve más gente y lo más rápido de arreglar. Después las páginas de habitación, reorganizadas por lo que la gente busca de verdad: «hotel con piscina privada [zona]», no «Suite Deluxe». Y una paridad de precio honesta con un motivo claro para reservar directo, aunque sea un desayuno o una salida tardía.
Preguntas frecuentes
¿Podéis reducir mi dependencia de Booking?
Reducirla, sí; eliminarla, casi nunca, y quien te prometa lo contrario no conoce el sector. El objetivo realista es mover la reserva directa del 10-15% habitual a un 30-35%, que en un hotel pequeño es la diferencia entre un año justo y uno bueno.
¿Trabajáis con el motor de reservas que ya tengo?
Sí. Integramos el que uses, siempre que permita incrustarse o enlazar con seguimiento. Si el tuyo rompe la experiencia en móvil te lo diremos, porque suele ser el punto donde se pierden las reservas.
¿Y si soy una casa rural pequeña, de ocho habitaciones?
Es donde el trabajo rinde más. Con pocas habitaciones no compites por volumen sino por ocupar bien la temporada, y ahí la búsqueda de nicho en alemán y las reseñas pesan muchísimo.
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- Posicionamiento SEOSalir primero en Google no es cuestión de suerte ni de pagar más. Es arquitectura, contenido y paciencia, aplicados en el idioma en el que busca cada cliente.
- Diseño y desarrollo webUna web no es un folleto. Es la herramienta comercial que trabaja mientras duermes, y la mayoría de las que auditamos están construidas como si nadie fuese a usarlas desde el móvil.
- Identidad de marcaDos hoteles con la misma piscina y el mismo precio no venden igual. La diferencia está en qué sensación produce el nombre antes de que nadie mire las habitaciones.
- Google Business Profile y SEO localSi tus clientes van a una puerta física, el paquete de mapas que sale encima de los resultados importa más que todo lo que hay debajo, y lo deciden tres cosas que casi nadie trabaja.
- Optimización de conversiónDuplicar tu tráfico es lento y caro. Duplicar la proporción que compra suele ser trabajo de dos semanas, y nadie lo hace primero.